viernes 5 de febrero de 2010

DEAR DIARY:

(Debo aclarar que este tezto tiene ya bastante tiempo, pero lo acabo de reencontrar en la memoria de mi ordenador)

¡¡Alice, despierta!!- escuché decir desde el pasillo

Ya voy madre-Me escuché decir, en realidad, llevaba mucho más tiempo despierta, más o menos una o dos horas, siempre he tenido esa especie de manía, de todos modos, las hay más extrañas.

(Llanto, miedo, desesperación, ¿Cuánto vale una vida acabada?)

Me encontré a mi misma yendo hasta la cocina y desayunando, como todas los días, como todas las semanas, como todos los años hasta que se acabe el instituto, aunque más seguramente, hasta que muera.

-Alice, tráeme la ropa que te vayas a poner hoy para plancharla, que se te hace tarde.

Voy madre-Me dirigí de nuevo a mi habitación, donde, como siempre, tenía la ropa sobre la silla, cubierta por una mantita para que no se me llenase de pelos del gato, que rápidamente había ocupado la cama. Cogí la ropa y me dirigí de nuevo hasta donde estaba mi madre.

-¿Ropa negra de nuevo? Si es que nunca cambias…

Ignoré este comentario, en parte porque no me importaba, en parte porque era verdad, siempre iba con ropa negra mezclada con algún color fuerte, generalmente rosa, blanco o azul, pero la base era negra…

En lo que mi madre planchaba la ropa, fui a peinarme, como todos los días, lo sé, no es muy lógico peinarse antes de vestirse, pero yo lo hago, como todos los días, me hice el mismo peinado, pelo suelto y un falso fleco hacia la derecha, tapándome parcialmente dicho ojo, a lo mejor, si tuviese los ojos claros, no me peinaría así, pero por el momento hago eso.

Esto ya está planchado señorita, oí a mi madre. Cogí la ropa y acabé de prepararme para ir al colegio.

Llegué sobre la hora, acompañada de Miriam y Paola, como de costumbre. Esperamos en la puerta del instituto, mientras aquello se llenaba de chiquillos y grandes, esperando para entrar.

Cuando por fin nos abrieron la puerta y subí a la clase, de las primeras, como siempre, me senté en mi silla y observé el comportamiento de mis compañeros, y "Amigos"

(Soledad, simplemente soledad entre un montón de gente que cree conocerme a fondo, pero no se da cuenta de mi llanto en silencio)

Mientras yo estaba en uno de los lados, sentada esperando, observando cómo Miriam organizaba el caos mañanero de su rejilla, los demás simplemente me ignoraban, a veces decían un -Hola! rápido, pero nada más, se concentraban en sentarse en sus sillas, sacar la libreta y hablar como cotorras a sus compañeros de al lado.

(Puede que en eso se base la amistad, en pequeños detalles que la gente sabe de ti y nunca olvida, no en el tiempo que pasas junto a ellos)

Pronto entró el profesor a clase, con su acostumbrado buen humor, llegando Natalia poco después, tarde, como siempre, la clase transcurrió sin mucho jaleo, pero, como siempre, el grupo de Daniel y sus colegas se pusieron a hablar en medio de clase, haciéndome realizar un trabajo imposible para poder escuchar.

Entre clase y clase, nos pusimos a charlar, pero algo me molestó severamente, la profesora estaba enferma, hora libre…

Puede que te extrañe el hecho de que no me guste tener horas libres, pero desde mi punto de vista es sencillo, nunca hay profesor, por lo tanto, no controlan a mis compañeros….

A pesar de mi pesimismo, tuvimos suerte, y vino uno de los profesores a vigilarnos, voz baja y comentarios estúpidos, ¿qué más puedo pedir?

Simplemente dejé pasar las horas hasta el recreo, puede que por propio aburrimiento, sabía que no iba a poder escaparme del recreo, siempre había uno, todos los días de colegio, de toda la vida.

Mucha gente se toma el recreo como un descanso, pero… ¿y si tuvieses miedo de descansar? Creo que no me expreso demasiado bien, lo explicaré con detalles, en medio de clase, estás enjaulado entre cuatro paredes con su techillo y sus mesitas pintorescas y con un extraño y siniestro encanto añadido, pero en el recreo eres tu sola ante los demás (o un balón, lo que venga más oportuno), no tienes a ningún adulto al lado que los haga parar, aunque…algunos no sirven de nada, simplemente, dan su clase, no se preocupan de ti, aunque te llamen ladrona delante de ellos, se lo toman como una broma entre compañeros, pero yo, hace tiempo, que no siento compañeros en clase, puede que algunos amigos, pero no hay compañerismo…

(La sangre cae por las pintorescas paredes, lentamente, lamiendo suavemente la superficie, negándose a caer al suelo en el que acabará sin remedio, aferrándose a la esperanza de verlo todo desde esa fugaz perspectiva)

A veces, me gustaría pensar como ellos, puede que sea una estupidez insultar a alguien, pero parece que ellos lo ven divertido, quien sabe…sólo sé que me parece demasiado injusto agredir al que no se defiende, sobre todo si no te ha hecho nada en la vida…

Que asco, señoras y señores, niñatos haciendo el bobo a todas horas sin pensar en lo que puede pasar

¿Qué puede pasar?


 

Todo se ha revolucionado en unos instantes, de las risas y las burlas han pasado a gritos y lamentos

YO, puedo pasar

Supe como conseguir el material, ahora solo debo usarlo adecuadamente

Bang

Bang

2 comentarios:

Sara dijo...

me lees el pensamiento y lo escribes o que? XD

TsukII MaSSacre dijo...

dios, escribes k te cagas, aunque eso ya t lo e dicho otras veces xD
bueno, sigue con la historia de Christian, ke me tienes en ascuas mujer ^^
xaoo!